Volver la mirada a nuestra Policía Nacional

De manera recurrente, cuando se habla de medidas para reforzar la seguridad ciudadana, se propone que las Fuerzas Armadas salgan a patrullar las calles o que las rondas campesinas trasladen su experiencia a las zonas urbanas, y hasta del trabajo voluntario en las comisarías. Sin embargo, son pocas las oportunidades en las que la discusión lleva a modernizar y fortalecer a nuestra Policía Nacional de Perú.

Se comprende que existan contextos especiales donde la labor de las Fuerzas Armadas en el orden interno es necesaria, tal como esta previsto constitucionalmente en Estados de Emergencia. Se entiende también el rol histórico que han cumplido las rondas campesinas en la impartición de justicia en localidades donde nuestro Estado llega de manera precaria. Confiamos en tener mayor detalle del patrullaje voluntario, en especial cuando aun no está previsto el retorno a las aulas por la emergencia sanitaria. Sin embargo, es momento de pensar en superar esos escenarios de excepción y precariedad, para  hacer mas fuerte a la institución que tiene por mandato constitucional darnos tranquilidad y seguridad pública.

Y no se trata de partir de cero. Como se ha repetido ya varias veces, durante el gobierno de transición nuestra propia PNP ha definido cuales son las rutas para superar las brechas que limitan sus servicios. Por primera vez se sabe cuales son los proyectos prioritarios en los que se debe invertir para mejorar la infraestructura, equipamiento y tecnología. Por fin tenemos un estimado de cuanto se requiere invertir para implementar esos proyectos (poco mas de S/.8 mil millones en este quinquenio). Y al fin la propia PNP ha delimitado cual es el Perfil Policial Peruano que le permitirá mejorar su formación y líneas de carrera, para llegar a ser la mejor policía de Latinoamérica.

Sin duda exigimos bastante de nuestra PNP y somos grandes críticos de su desempeño. Pero poco nos detenemos a mirar la magia que tienen que hacer con los escasos recursos que les ofrecemos. Recién hace pocos meses se aprobó un plan de modernización, que por poco mas de S/.500 millones esta pensado para renovar equipamiento e infraestructura básica. Sin embargo, aun hay mucho mas por dar e invertir en tener una institución policial con la calidad que todos -incluyendo sus propios integrantes- merecemos.

El camino para dejar de lado las medidas improvisadas y para superar las situaciones excepcionales esta claramente trazado. Escuchemos a nuestros mas de 140 mil integrantes de la Policía Nacional que conocen el campo y acompañemos desde el funcionariado público, la academia, la empresa y la ciudadanía este camino. Empecemos a pensar en nuestra Policía Nacional como la verdadera columna vertebral de nuestra seguridad ciudadana.

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